LA HIPERTERMIA. Hipertermia INDIBA.

La temperatura normal del cuerpo humano es de 37º C., tanto en la piel como en las mucosas internas. Cuando la temperatura sobrepasa dicho límite, se dice que se produce “hipertermia”.

¿Qué propósito tiene dicha elevación autónoma que no podemos controlar?

El propósito principal es eliminar toxinas y materia patógena, que se encuentra estancada en nuestros tejidos, teniendo en cuenta el siguiente fundamento fisiológico, comprobado por la biología: Las células enfermas, degenerativas, y las bacterias, son inutilizadas y procesadas, como material desechable, al llegar la temperatura al límite de los 40º C., temperatura que tales elementos patógenos no pueden soportar, mientras que nuestras células normales si pueden aguantar, incluso hasta 42º C., con lo cual, quedan revitalizadas, tras la correspondiente desintoxicación por calor.

Este proceso se lleva a cabo, de forma paralela, al practicar la sauna de manera idónea, como se explica en los siguientes párrafos. 

El hecho de que la desintoxicación de toxinas y células malignas, mediante el calor, sea más efectivo en unas personas que en otras, depende de los niveles que se encuentren en la sangre, en relación al pH y al oxígeno. 

Es decir: Cuanto mejor se mantiene el equilibrio del pH sanguíneo (7.38 a 7.40), y mayor es el nivel de oxígeno en sangre, más favorable será el pronóstico terapéutico de la hipertermia en la patología. 

Resulta que en muchos casos, cuando una persona ha pasado por fiebres que no han sido sofocadas químicamente, y ha soportado el proceso natural de desintoxicación, entonces, solo con la ayuda de las prácticas biológicas y la hidroterapia externa y del colon, nos encontramos con recuperaciones verdaderamente sorprendentes, cuando en realidad lo que ha ocurrido ha sido una autocuración completamente lógica y natural, debido a que se ha respetado el trabajo que ha realizado el sistema de defensa autónomo, que está programado genéticamente para producir su propia autoterapia. Aunque para que estos beneficios sean posibles, el individuo debe encontrarse en condiciones normales, sin contaminación química en su sangre, y con su energía vital al mejor nivel posible, a fin de que pueda desarrollar las reacciones curativas necesarias, para lo cual, el practicar un régimen de vida biológico es fundamental.  

Para comprobar que las células degeneradas son eliminadas por causa de la hipertermia y que las células sanas son revitalizadas, por la producción natural o artificial de fiebre local, de hasta 40º C., el doctor Alejandro Úbeda (Hospital Ramón y Cajal, de Madrid), ha realizado múltiples pruebas experimentales in vitro, con hipertermia electrónica INDIBA, quedando demostrados los efectos terapéuticos en las células del organismo humano, y aportando amplia documentación al respecto. 

LA HIPERTERMIA EN LA PREVENCION Y RECUPERACION

Para desintoxicar y potenciar la recuperación celular, se utilizan diversos métodos, según se apliquen las técnicas, mediante elevación de la temperatura, a nivel general o en alguna zona local del cuerpo. Resumiendo, tanto los métodos más tradicionales como los más modernos, podemos decir que los sistemas más utilizados para producir hipertermia, a través de la historia, son los siguientes:  

-La sauna. -El baño turco o de vapor. -Los baños de vapor locales. -Las cataplasmas o compresas calientes, locales o generales. -La hipertermia electrónica.

LA SAUNA se puede utilizar con vapor incorporado (con caldera anexa) o bien en seco, solo con calor irradiado. Aunque siempre es recomendable que haya algún receptáculo, junto a la fuente de calor, que contenga agua con alguna planta o esencia aromática natural, según sea necesario, para conseguir el efecto deseado en particular; sea relajante, circulatorio, respiratorio, etc. Lo importante, en cualquier caso, es producir un efecto de estímulo circulatorio generalizado y desintoxicante. 

El calor ablanda la textura gelatinosa de los humores tóxicos, depositados en los tejidos, y facilita la eliminación de toxinas, células deterioradas y bacterias. A la vez, se dilatan los vasos circulatorios, sanguíneos y linfáticos, permitiendo la evacuación de tales desechos. Todo ello confirma una de las leyes básicas de la curación. Hipócrates de Cos dijo que toda enfermedad se curaba mediante alguna evacuación de los tóxicos. Y evidentemente uno de los emuntorios más activos, para la eliminación continua de toxinas, es la piel. 

Para conseguir un efecto eficaz, es importante alternar el calor con frotación de agua fría a todo el cuerpo, frotando en primer lugar las extremidades y a continuación el tronco, cada 5 a 10 minutos o cada vez que la persona sienta agobio por calor. Terminando siempre, la sesión de sauna, con la última frotación completa de agua fría, abrigando y procurando entrar en calor, mediante abrigo o ejercicio. Así se produce una gimnasia de dilatación y contracción, en los vasos circulatorios, con lo cual mejoran su elasticidad y el flujo sanguíneo y linfático. A la vez que estimulamos la reacción natural del sistema nervioso para calentar la piel, descongestionando el interior de las vísceras y colaborando a la desinflamación de los tejidos enfermos, al equilibrarse las temperaturas exterior e interior del organismo, con lo cual estamos utilizando una herramienta imprescindible para facilitar la vuelta a la salud, la “yatrofísica”, es decir, el uso de leyes físicas fundamentales para regular los fenómenos vitales y morbosos, eliminando los tóxicos, con lo que se facilita la normalización de las temperaturas y las funciones del organismo humano. 

La duración normal de esta práctica suele ser de una hora, siguiendo las normas de la aplicación del baño de vapor alterno completo, o “lavado de la sangre al vapor”. 

* Consulte el capítulo 4: La Hidroterapia. (Libro “Las Bases Biológicas de la Salud” del presente autor). 

 

EL BAÑO TURCO O DE VAPOR, tiene un efecto totalmente paralelo a lo indicado en la sauna y en general es más recomendable, en ciertos casos, pues al ser más húmedo equilibra con más facilidad el agua de las células evitando la deshidratación excesiva. Se debe utilizar el mismo tiempo y las mismas frotaciones de agua fría alternadas que se han recomendado en el párrafo dedicado a la sauna. En este caso, como se ha indicado anteriormente, es importante colocar un pequeño recipiente metálico en la zona por donde sale el vapor, añadiendo, en el mismo, unas gotas de aceite esencial natural para favorecer el efecto terapéutico del vapor.  

Ejemplos:  

Esencia de salvia para las vías respiratorias y el equilibrio hormonal femenino, esencia de romero para problemas circulatorios, esencia de geranio para problemas de la piel, esencia de hisopo, eucalipto y tomillo para problemas otorrinolaringológicos, y bronquiales o pulmonares crónicos, esencia de espliego o lavanda con efecto relajante. Así podemos añadir la larga lista de aceites esenciales, detallados en los tratados de “Aromaterapia”, que se encuentran en las librerías especializadas. 

LOS BAÑOS DE VAPOR LOCALES Y LAS CATAPLASMAS O COMPRESAS CALIENTES LOCALES, con diferentes productos naturales, según la necesidad, tienen el mismo efecto que la sauna o baño de vapor, pero actuando a nivel local, concentrando siempre el foco de calor en la zona del cuerpo a tratar, comenzando y terminando con la frotación fría local (de uso en vísceras, garganta, articulaciones, bronquios, espalda, etc.). En casos de dificultades circulatorias locales (hemorroides, varices, etc.), es importante hacer contrastes rápidos con agua fría y caliente, durante 15 o 20 minutos, terminando siempre con el último contraste frío. En casos de ser necesario ablandar mucosidades, fístulas, diviesos, etc., para su eliminación o disolución, entonces es conveniente aplicar el calor, con compresas calientes, cataplasmas, etc., según el caso, durante 20, o 30 minutos, o más, comenzando y terminando la aplicación con frotación fría.  

LA HIPERTERMIA ELECTRONICA, produce un efecto similar, aunque mucho más directo, al diluir toxinas y desintegrar células malignas o caducas, que son eliminadas de los tejidos y torrente circulatorio con facilidad, a la vez que potencia el estímulo circulatorio, el equilibrio de la homeostasis y la regulación del pH del plasma, consiguiendo una acelerada recuperación de los tejidos.

 

Esta técnica electrónica pionera, conocida como Hipertermia INDIBA, también utiliza leyes físicas elementales, como bien ha explicado, en sus detalladas publicaciones y conferencias, nuestro apreciado colega, experto inventor de esta tecnología, José Calbet, que ha dejado junto con su amplio legado científico, una clara exposición del efecto benéfico que produce en las células especializadas de los diversos tejidos, el paso de una corriente eléctrica de una intensidad muy precisa. El paso de esta corriente produce una elevación progresiva de la temperatura orgánica, tanto en la zona concreta de aplicación, como en el recorrido del tejido del cuerpo que atraviesa la débil corriente eléctrica hasta llegara la zona donde está aplicado el electrodo de retorno que cierra el circuito de conducción. Esta elevación de la temperatura, en la zona tratada, se produce debido a la ligera resistencia en la conductividad del tejido vivo, siendo mayor la elevación de la temperatura en las zonas con células necrosadas o malignas, debido a la mayor resistencia de las mismas, con lo cual se consigue la destrucción y eliminación de tales tejidos degenerados puesto que dichas células anormales no soportan la elevación de temperatura como las células sanas que conservan su estado de normalidad. 

De esta manera se consigue la eliminación de células degeneradas y la revitalización de las células sanas. Según ésta pauta general, dependerá, por tanto, el éxito del tratamiento, del estado en particular de cada enfermo, relacionado siempre con la calidad de su plasma y células sanguíneas (pH, oxigenación, toxinas, etc.), de ahí la importancia de un régimen de vida biológico y desintoxicante. * Véanse la Fases de las Homotoxicosis. (Libro “Las Bases Biológicas de la Salud”-capítulo 12- del autor que suscribe)  

Debido al beneficio claro que se obtiene con esta técnica, en los procesos que se encuentran en “fases humorales”, o todavía recuperables, se conoce al presente equipo de hipertermia como “recuperador electrónico”. 

*Para más información ver en Internet “Hipertermia INDIBA” y artículos sobre dicha técnica en www.dsalud.com donde se manifiestan diferentes testimonios científicos acerca del éxito terapéutico que se obtiene, aplicando esta especialidad en casos de artritis, artrosis, lesiones y traumas, problemas oculares (glaucoma, retinopatías y otros), trombosis, varices, patologías renales, pólipos, quistes, tumores, cáncer, etc.) 

 

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