LA OSTEOPATIA

Mediante el estudio de la estructura anatómica del ser humano, se ha desarrollado una técnica correctora llamada Osteopatía, que tiene como propósito reajustar la simetría esquelética y visceral de las personas, mediante manipulaciones que, en la mayoría de los casos, consiguen recuperar la normalidad de las funciones mecánicas y fisiológicas, alteradas por traumatismos, deformaciones posturales y tensiones musculares acumuladas.

El conocimiento anatómico del cuerpo humano, no solo debe interesar a los cirujanos, patólogos, traumatólogos, acupuntores y fisioterapeutas, sino también a cada persona individualmente, puesto que dicho cuerpo es el vehículo que habremos de conducir el resto de nuestra vida. ¿Y cómo sería posible acomodarnos en el asiento de conductor, con toda tranquilidad, en un vehículo del que desconocemos muchas de sus funciones, y con el que podemos tener o provocarnos accidentes mortales? Evidentemente, esto sería una imprudencia. Con lo cual, no es difícil deducir que la humanidad, generalmente, vive de forma imprudente, habiendo estado hasta ahora, abandonada a la ignorancia, respecto a la forma de proteger, mantener y conducir su vehículo biológico. 

La mayoría de los descubrimientos sobre el funcionamiento del cuerpo humano y sus sistemas de autorregulación, se han realizado por la investigación persistente de científicos responsabilizados con su labor, en muchos casos incomprendidos o rechazados, y otras veces, abriendo por circunstancias casuales, las puertas que nos permiten el acceso a ciertos conocimientos; habiendo recibido la honra que merecían, después de una fuerte oposición retrógrada, o incluso muchos años después de su muerte. 

El caso de la Osteopatía, es necesario honrar la memoria de Andrew Taylor Still. Este eminente investigador y colega, nació en el estado de Virginia en 1829 y circunstancialmente llevó una vida rural que le hizo vivir, a temporadas, entre los indígenas americanos, obteniendo experiencias de medicina ancestral y correcciones manuales tradicionales, de las deformaciones y lesiones del esqueleto humano, que marcaron muchos de sus criterios. 

Desde muy joven sufría de dolores de cabeza, utilizando métodos naturales tradicionales para aliviarse, especialmente correcciones posturales y ejercicios relacionados con la columna vertebral. Posteriormente estudió medicina en Kansas City y participó en la guerra de secesión como médico cirujano, observando la impotencia generalizada de la clase médica para aliviar a los heridos. Pasado este período, decide investigar más profundamente en el campo de la anatomía y la fisiología, para conocer con más exactitud el cuerpo humano, a fin de ayudar a los enfermos de forma más anatómica y funcional, y menos agresiva, pues había tenido larga experiencia en comprobar los efectos secundarios que la mayoría de los fármacos provocaban en sus pacientes traumatizados. 

En 1864 hubo una epidemia de meningitis cerebro-espinal, y el Dr. Still perdió a varios de sus pacientes y a tres de sus hijos, observando que todos ellos padecían de fuertes dolores dorsales. Un año después, intentando ayudar a un niño que padecía disentería hemorrágica, comprueba al tacto que el abdomen está frío mientras que la parte baja de la espalda se presenta muy caliente; ante tal desequilibrio térmico comprende que la congestión de la zona dorsal está relacionada de alguna manera con el problema del aparato gastrointestinal, entonces decide hacer una manipulación dorsal, al niño, para liberar los pinzamientos nerviosos que pudieran haber en los agujeros de conjunción de las vértebras dorsales y lumbares. A la mañana siguiente, el niño había normalizado sus funciones y la madre no podía dar crédito a su rápida curación. 

A partir de ahí, Andrew Taylor Still dejó a un lado, el uso exclusivo, de la anatomía teórica y quirúrgica, y puso en primer lugar, como método primario y preventivo, la anatomía manual manipuladora. Había entendido, como buen mecánico de la máquina humana, que al organismo hay que reajustarlo cuando se bloquea en alguna de sus funciones, respetando el principio fundamental de todas las medicinas naturales e hipocráticas: “Normalizar es curar”, lo cual está por encima, y es mucho mas apropiado, desde el punto de vista de las causas, que los tratamientos sintomáticos que sofocan el efecto con un fármaco, sin corregir nunca la causa. Así, estaba naciendo una nueva técnica biológica y práctica: La OSTEOPATÍA. 

DEFINICIONES

Para el Comité Americano de la Terminología Osteopática, la definición de esta técnica es la siguiente: 

 “La Osteopatía es una escuela de biología médica, basada sobre el teorema que estudia al cuerpo humano como un organismo vital autorregulable, donde la estructura y la función están coordinadas. La enfermedad es una perversión en cadena de ambos mecanismos, mientras que la terapéutica es una restauración manipuladora de estas anomalías.”

Después de más de un siglo de experiencia práctica podemos decir que la osteopatía es, principalmente, una escuela anatómica, en la cual se comprueba, de forma tecnológica y precisa, cómo la estructura del cuerpo gobierna las funciones del mismo, y cómo todas las patologías, minusvalías y demás insuficiencias funcionales de cualquier zona del organismo, sea a nivel neurológico, circulatorio, muscular, óseo o visceral, pueden mejorar ó normalizarse con manipulaciones apropiadas, que solo son potestad del Licenciado, Bachelor, o Diplomado en Osteopatía, al margen de otros conocimientos o estudios médicos que el mismo posea. 

La Osteopatía abarca absolutamente todas las funciones de la anatomía humana, siendo, en la mayoría de los casos, el trabajo imprescindible previo al tratamiento de fisioterapia. Nunca debería confundirse con otras técnicas, paralelas o complementarias a esta especialidad, como la quiropráctica o el quiro-masaje, que se centran, especialmente y respectivamente, sobre la columna vertebral o el tejido blando. 

LEYES DE LA OSTEOPATÍA

Según nuestra Escuela de Ciencias Biológicas de la Salud, y basándonos en las directrices de la investigación osteopática, desde su fundación moderna, iniciada por el Dr. Andrew Taylor Still, hasta la fecha, debemos destacar las siguientes leyes fundamentales de la Osteopatía: 

LEYES FUNDAMENTALES DE LA OSTEOPATIA. 

-1. La estructura del organismo gobierna la función. 

-2. La unidad funcional del cuerpo es completa. 

-3. La capacidad de autocuración del organismo es innata, siempre que se le ayude y no se encuentre paralizado por fármacos, accidentes o cirugía.

-4. La ley de la arteria es absoluta, dependiendo el normal riego sanguíneo del correcto impulso nervioso que reciben los vasos circulatorios. (Sistema ortosimpático). 

APLICACIÓN DE LAS LEYES. “Beneficios prácticos de la OSTEOPATÍA.” 

-1. Al regular las estructuras alteradas en nuestro cuerpo podemos recuperar las funciones perdidas o debilitadas. 

-2. Cuando se recuperan las funciones básicas alteradas, se produce una normalización, en cadena, de las dolencias secundarias derivadas de la patología principal. 

-3. Al quedar normalizadas las funciones del organismo, se produce una autocuración progresiva de los órganos debilitados por la cadena patológica (mecanismo de la metámera). 

-4. El riego sanguíneo, normalizado por la apropiada manipulación de las estructuras alteradas, regenera todos los tejidos del cuerpo favoreciendo la normalización de la salud. 

Todos estos postulados son perfectamente viables, si se realiza el reajuste correcto de la simetría del aparato osteo-articular, gracias a la consecuente regulación de la “metámera” que coordina, a nivel neurológico, las funciones holísticas de los diferentes aparatos y sistemas; siempre que el organismo humano tenga una alimentación ecológica apropiada, el ejercicio de recuperación idóneo, y no existan sobredosis de fármacos, traumas accidentales, o intervenciones quirúrgicas, que impidan la normal recuperación de las funciones orgánicas. 

* En las fotografías de este capítulo se pueden observar algunas técnicas y prácticas sencillas, que ayudan a la normalización de los problemas esqueléticos, circulatorios y funcionales del ser humano.  

* Consulte a los especialistas en la web, www.onairos.eu / e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

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